Partidos

Cuestión de confianza o moción de censura.-

Esta galería contiene 2 fotos.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.0/5 (1 vote cast)

PLUMA18.-No hace demasiados días el Presidente del Gobierno afirmó que uno de los valores fundamentales que hoy tiene nuestro país es la estabilidad política.

Si pensamos detenidamente en el contenido de ese mensaje, descubriremos que, muy a nuestro pesar y a pesar de nuestra indignación, tales palabras se ajustan a la realidad actual.

El partido en el gobierno cuenta con una mayoría contundente que le ha permitido hacer, – y le va a permitir seguir haciendo  durante un largo período-, todo aquello que, de acuerdo con sus criterios o intereses, han considerado o consideren oportuno.

No creo que sea excesivamente arriesgado sostener que si eso ha sido así, -y de seguir siéndolo-, los principales responsables hemos sido, -y seremos-, la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas que estamos permitiendo  una manera de gestionar lo público orientada a intereses contrapuestos a los de esa mayoría. ¿O tal vez no son tan contrapuestos a la mayoría, sino a unas minorías a las que se nos ha llegado a criminalizar por luchar abiertamente contra un sistema político y social que entendemos inaceptable?.

Y si no es así, ¿por qué razón esa mayoría permanece silenciosa?. ¿Miedo, acomodamiento, pasotismo?.  ¿Tal vez no hemos sabido hacer llegar a nuestros conciudadanos y conciudadanas un mensaje claro y asumible por esa mayoría?. ¿Nos habremos perdido en un camino que parecía diáfano, pero que en el transcurso de la andadura hemos convertido en un laberinto?. ¿El laberinto de nuestras propias contradicciones o intereses?.

Quedan menos de treinta y seis horas para que se produzca la comparecencia, -oficialmente a petición propia, para mayor escarnio de la ciudadanía-, del Presidente del Gobierno para someterse a lo que unos sectores denominan “una cuestión de confianza” y otros hubiesen preferido que hubiese sido “una moción de censura”. ¿Y qué importa la denominación del “continente”, cuando el resultado del “contenido” será el mismo?.

¿Qué podrían hacer los partidos de la oposición ante  esa “disciplina de voto” que no se resquebrajó lo más mínimo  cuando tuvo que apoyar la intervención de nuestro país en  una guerra ilegítima y genocida?.

¿Qué podríamos hacer nosotros?.

Las conocidas tramas y/o presuntas tramas de corrupción política que se están investigando o han sido investigadas, están afectando como un cáncer infiltrante a muchas de  las Instituciones del Estado, de las CC. AA. y de las Administraciones Locales.  En las mismas parece que pueden estar implicados, presuntamente, políticos con altas responsabilidades de gobierno.

El caso Bárcenas le ha estallado al Partido Popular entre las manos y aún no es posible valorar adecuadamente las consecuencias que ello puede tener no sólo para el partido en cuestión, sino para esa estabilidad política a la que hice referencia al inicio de este escrito. Los responsables del partido y sus acólitos tratarán por todos los medios de evitar que la “onda expansiva” desequilibre la posición de preponderancia de la que hoy gozan legalmente.

Y el resto de partidos, ¿ están en condiciones de “presentar batalla” o se limitarán a unas simples escaramuzas de cara a la ciudadanía, porque también tienen “trapos sucios” que esconder?.

El PSOE, sobre el que pesa el caso de los ERE’s en Andalucía, quedó tras las últimas elecciones generales “desarbolado”. A la derrota electoral, se unió las importantes disensiones internas que se produjeron, hasta el punto de que Pérez Rubalcaba estaba considerado hasta hace bien poco “un cadáver político”.

Sin embargo, el caso Bárcenas ha actuado como eficaz remedio a una parte de sus males, -en el caso de Rubalcaba, como un oportuno desfibrilador que le ha devuelto la vida-, dotándole de la energía necesaria para empezar de nuevo a “gallear”.

Pero, ¿podemos  esperar realmente que el partido socialista pretenda algo más que sus propios intereses?. ¿Qué podemos esperar de un partido que no ha dudado en entrar en connivencia con el que ahora gobierna, cuando sus intereses así lo han requerido?.

Convergencia y Unión también ha estado o está implicado en algún caso de corrupción. Ello, unido a ese discurso “soberanista” liderado por Artur Más, ha propiciado que el nivel de aceptación a nivel del Estado se haya visto sensiblemente reducido.

Unión Progreso y Democracia, sigue navegando entre dos aguas y, con sus luces y sus sombras, no termina de convencer a la mayoría.

Izquierda Unida parece estar dispuesta a tomar el primer tren que les lleve a “arañar” algunas parcelas de poder. Sigue anclada en un pasado que no termina de asumir. Cuando consiguen el poder, en determinados casos, dedican buena parte de sus energías a buscar y erradicar símbolos franquistas, a homenajear reiteradamente a personas fallecidas y a tratar de lograr una victoria que no fue posible hace ya más de setenta años.

¿Qué podemos esperar de estos partidos?. Ni unos ni otros parece que tenga la firme resolución de trabajar por los intereses comunes de la mayoría de ciudadanos y ciudadanas de este país.

¿Y los movimientos ciudadanos surgidos en el último bienio?. Pues ahí andamos, haciendo cada uno “la guerra” por su cuenta y poco receptivos a buscar puntos de convergencia lo suficientemente sólidos que nos permitan presentar un frente común a la política institucional.

Entre unos y otros, entre todos,  hemos convertido nuestra  democracia en un lodazal en el que, según parece, la mayoría de este país nos encontramos relativamente cómodos. Es nuestra “área de confort”.

¿Vamos a seguir “revolcándonos” en ese lodazal?.

¿Vamos a seguir permitiendo que nuestros representantes políticos sigan dedicando sus mayores esfuerzos a la consecución de los intereses de sus respectivos partidos,  cuando no a enriquecerse injustamente a costa y en detrimento de la mayoría de la ciudadanía?.

¿Que nos sigan engañando como a bobos?…

¿Hasta dónde estamos dispuestos a consentir?

El próximo día 1 de Agosto, posiblemente, volvamos a ser de nuevo meros espectadores de un bochornoso espectáculo cuyo  “escenario”  será, -en este caso concreto el espacio físico del Senado-,   una institución que pertenece a todos nosotros y en la que se supone que esa soberanía que reside en el pueblo español tiene su sede, porque le ha sido otorgada por sus titulares a unos representantes que, me temo,  no dudarán una vez más en mancillar  uno de los  pilares  fundamentales de nuestra democracia.

¿Y qué importará que sea una “cuestión de confianza” o una “moción de censura”?.

Pedro L. Alcántara

SISTEMA DE PARTIDOS

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.8/5 (5 votes cast)

partitocraciaSi nos fijamos en todos los males que afectan a nuestra sociedad y a nuestro sitema político veremos que en todos ellos tienen un papel protagonista los partidos políticos (mayoritarios), y esto ocurre por como se estructura el Estado, que tiene como sustento vertebrador a los partidos políticos (mayoritarios).

Si tomamos algunos de los mas importantes poderes de un Estado por separado, veremos que la influencia que sobre estos ejercen los partidos es tal, que son la causa fundamental de sus males, por ejemplo:

 

 

Poder Ejecutivo, aqui esta claro, ya que el Gobierno lo realiza un partido despues de ganar unas elecciones.

Poder Legislativo, igual que el anterior.

Poder Judicial, a nadie se le escapa que es por medio de los partidos, ya sea por afiliacion o por simpatia a estos, como una persona puede llegar a formar parte de las mas altas instancias de la Justicia, ya que estos eligen a los miembros de los organos directivos de los Jueces y a su vez estos mismos Jueces se asocian según sus simpatías partidistas, para formar los distintos Tribunales.

Sigue leyendo

Suscríbete

Introduce tu e-mail para recibir notificaciones de nuevas entradas.

Únete a otros 62 suscriptores